En lo infinitamente Pequeño y en todas las cosas buenas de la vida cotidiana es como celebramos.
Jean-François vive en Toulouse con Benoît, Jacques y Michel. Trabaja como enfermero y en los dos pequeños acontecimientos de la vida cotidiana que nos describe en su diario, nos cuenta que todo lo que hace (trabajo, encuentros, desplazamientos...) puede convertirse en oración.
Leer el testimonio en Noticias para los Amigos de la Fraternidad nº 21:
http://media.wix.com/ugd/2ca777_e0ae309a81514d33939b9e3572b6c26f.pdf#page=24